Cuando hagas algo, simplemente hazlo

bench-560435_640Ayer, mientras hacía deporte, pasé por un parque.  En una de las zonas de toboganes y columpios un padre se reía con su hija de apenas dos años mientras la hacía bajar por el tobogán, toda una aventura según mostraba su cara.  Cuando tocaba el suelo brincaba y corría de alegría para el mayor gozo de padre.

En otra de las zonas, una madre columpiaba a su hijo de la misma edad pero en lugar de disfrutar con él la experiencia de poder volar sin alas (eso creía yo de niña cada vez que me montaban en un columpio, pidiendo más alto, más alto) empujaba mecánicamente al pequeño mientras se reía con un chat del watsapp.  El niño miraba hacia la otra zona con envidia y si pudiera hablar y expresar lo que sentía, seguro que le hubiera dicho a su madre que el columpio, el parque o la salida no tiene sentido si no va acompañada de la atención e implicación de su madre/padre.

Los hijos quieren momentos de calidad con sus padres, sea en el parque, en disneylandia o en su salón.

La conclusión de esta pequeña visión o momentum no es otra que vivir lo que estás haciendo, sea lo que sea.  Si corres, corre.  Si cocinas, cocina.  Si pasas tiempo con tus hijos, disfruta el tiempo con tus hijos.  Si estás con tu pareja, amigo o conocido, disfruta.  Si miras una puesta de sol, mira.

Deja a un lado la tecnología, la foto, los pensamientos y el futuro.  Tan solo vive el momento.

Así de fácil.

Diana Llapart

Talleres relacionados

 

Publicado en para pensar | Deja un comentario

¿Qué pasaría si…?

miniature-1700629_640Ya lo sé, es un o una borde, sin modales, consciencia o empatía de ninguna clase.

También sé que se merece todo lo que pueda salir en este momento de tu cabeza, boca, ojos y oídos. Se merece todo tu sarcasmo y más…

Y por último sé que es totalmente justificable que uses mucho de tu tiempo y energía en la crítica, en la venganza, aunque sientas que eso poco a poco te hace sentir más rabia, más impotencia y más rencor.

Pero ¿qué pasaría si…

…decidieras que no quieres cargar con esa hostilidad continuamente?

Si decidieras que todo el tiempo que dedicas a crear ese odio, esa crítica, ese rencor hacia una persona que no merece tu tiempo, lo dedicaras a otra cosa.

Qué pasaría si decidieras librarte de lo que esa persona que no te agrada en absoluto te ha hecho, si decidieras librarte de su control.

Tenlo claro, no vas a enseñarle ninguna lección porque lo que tenías que haberle dicho o hecho tan solo está en tu cabeza y eso, no enseña a nadie…ni si quiera a ti.

¿Qué pasaría si simplemente pasas de él o ella?

¿Qué pasaría si en lugar de perder el tiempo con esa persona nefasta lo utilizaras en crear algo mágico?

Invierte en magia, no en rencor…tú te lo mereces.

Diana Llapart

Talleres relacionados

Publicado en para pensar | Deja un comentario